Reseña: “Bohemian Rhapsody”, no es una historia épica

No hay que negarlo: Queen es una de las bandas más importantes en la historia musical del planeta y Freddie Mercury una de las voces más iconicas. Por esa razón no es de extrañar que la historia de la banda y su vocalista tuviera tarde o temprano su propia película, y que llamara la atención del público.

Bohemian Rhapsody cumple eso: es una película que se torna interesante no por el guion, sino por el hecho de ser una película basada en la historia de Queen, y por tanto cuenta con una buena compilación de canciones que no desagradan a nadie en la sala. Es precisamente eso lo que le da vida a la película: un Another One Bites the Dust, Under Pressure o Love of my life en el momento justo (entre otras que también suenan).

20th Century Fox. Bohemian Rhapsody. 2018

De Bohemian Rhapsody podemos decir que uno de los mayores aciertos son los actores: Rami Malek cumple con todas las expectativas y hace un Freddie Mercury muy acertado, Ben Hardy como Roger Taylor y  Gwylim Lee como Brian May, quien es el que más se asemeja al original, físicamente hablando.

Los guionistas sin duda decidieron tomarse muchas libertades para relatar la historia de Queen, teniendo varios anacronismos y situaciones que en la vida real no ocurrieron o fueron de otra forma. No obstante, estos son hasta cierto punto entendibles, pues buscan darle una continuidad dramática. Aunque esto no quiere decir que esto sea del todo acertado.

Precisamente el guion no es el punto fuerte de la película. De hecho, Bohemian Rhapsody copia la fórmula vista en muchos biopics para poder asegurar el éxito de la película, lo cual te hace dar la sensación de haberla visto antes.

Lo que quizás más me gustó fueron las escenas en las que ficcionan la forma en como fueron creadas las canciones, las cuales resultan entretenidas. Pero en general, si lo que buscas es una historia épica muy bien contada, esta no es.

Hay que recalcar que es Rami Malek quien salva hasta cierto punto la película, y está a la altura de Mercury. Sin embargo como homenaje la película está bastante lejos y no cumple con las expectativas que una banda tan grande genera en la audiencia.

En general la película no es una mala experiencia, es disfrutable y entretenida, aunque está lejos de ser una obra maestra. Si le vas a pagarle la boleta, disfrútala. Es una experiencia que sirve para el momento. Pero no esperes que se quede grabada en tu mente por mucho.

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